Comunicación en pareja: una base imprescindible para tener relaciones sanas

La comunicación, en general, es uno de los aspectos más importantes en las relaciones sociales, especialmente en las relaciones de pareja. Mediante la comunicación se establecen, de mutuo acuerdo, objetivos y expectativas encaminadas al bienestar de la pareja.

Una buena comunicación nos permitirá una expresión adecuada de las emociones y de nuestras necesidades. Sin embargo, una comunicación inadecuada, o la falta de ella, nos puede llevar a malentendidos, falta de compresión y de expresión emocional, así como, interpretaciones erróneas de las conductas de nuestra pareja. Estas limitaciones pueden interferir en el día a día, a la hora de compartir momentos agradables, así como aquellos más complicados de gestionar.

Como la mayoría de las habilidades, la comunicación es un aspecto que se puede desarrollar, poniendo en práctica los recursos necesarios para que sea efectiva.

Existe una gran variedad de conductas, tanto a nivel verbal como no verbal, que pueden utilizarse en cada situación. Por ello, se han determinado tres estilos de comunicación para poder agrupar todas ellas:

  • Estilo agresivo: Se manifiesta en aquellos momentos en los que intentamos conseguir los intereses individuales, sin respetar los derechos de los demás y sus sentimientos. Expresándose en forma de reproches, manipulaciones, insultos o conductas que sabemos que va a hacer daño a la pareja, lo que provocará respuestas de defensa y/o ataque de la misma manera.
  • Estilo pasivo: Se da en aquellos momentos en los que la persona niega sus propios derechos, sin mostrar sus intereses ni sentimientos. Es la nula expresión de emociones, intereses, pensamientos u opiniones. En el caso de que se lleve a cabo la expresión emocional o de opiniones se hace con poca convicción y anteponiendo los intereses de la pareja. En la mayoría de los casos, se mantienen en la evitación del conflicto, aspecto importante, pero lo hacen sin respetar de una manera constante los objetivos propios, doblegándose a los de la pareja.
  • Estilo asertivo: Es caracterizado por la expresión correcta de los propios sentimientos e intereses, a la vez que se mantiene un respeto por los intereses y sentimientos de los demás. Este estilo facilita la comunicación interpersonal, ya que se defienden los puntos de vista y objetivos individuales, pero siempre respetando y considerando los de la pareja.

Una buena comunicación permite a la pareja disfrutar de los buenos momentos y hacer frente, de forma más apropiada, a los momentos complicados. Asimismo, una comunicación deficiente, resta el valor de la pareja, nos lleva a críticas, desprecios o desconsideraciones, impidiendo solucionar problemas en el resto de las áreas de la relación.

Cuando se dan problemas en la comunicación en la pareja, ésta se deteriora y suele ser un síntoma de problemas de pareja o, incluso la causa de éstos. Las escasas habilidades en éste área de la relación contribuye al desarrollo y mantenimiento del problema, por lo que su entrenamiento es indispensable para la prevención de problemas y para la mejora en la calidad de la relación de la pareja.

Algunos de las situaciones más frecuentes que nos podemos encontrar son:

  • Reducción en la frecuencia de la comunicación y en los temas sobre los que se comunican.
  • Carencia de habilidades necesarias para comunicarse (escucha activa, saber expresar, no adivinar lo que está pensando la otra persona…).
  • Mala elección del momento para comunicarse (en un momento en el que se está cansado, con terceras personas presentes, sin tiempo para expresarlo de manera adecuada, mientras se experimenta emociones intensas que no nos permiten expresarnos con claridad…).
  • Falta de intimidad para tratar determinados temas.
  • Abuso de nuevas tecnologías con el efecto de aislamiento que conlleva.
  • No disponer de un contexto adecuado para la comunicación.

Además, hay una serie de comportamientos que afectan negativamente a la comunicación, como son, entre otros:

  • Reproches y exigencias
  • Acusaciones o amenazas
  • Sarcasmo y etiquetación
  • Consejo prematuro y no pedido
  • Interrupciones en la comunicación y expresión
  • Juzgar los mensajes que nos están expresando
  • Inconsistencia en los mensajes
  • Quejas y contra quejas

Muchas parejas llegan a consulta indicando que necesitan comunicarse mejor, por lo que, en varias ocasiones, nuestra labor es hacerles entender que una buena comunicación no necesariamente implica acuerdo, sino que involucra aprender a hablar y escuchar de manera que nos lleve a un entendimiento mutuo. Por ello, debemos ver la comunicación como un proceso de beneficio mutuo más que como una lucha de poder.

Una serie de los aspectos más importantes que nos podemos encontrar que benefician una buena comunicación son:

  • Expresión emocional
  • Transmitir afectos
  • Manifestar demandas
  • Reconocer las conductas adecuadas del otro
  • Acordar objetivos y metas
  • Analizar situaciones de conflicto
  • Establecer normas de actuación
  • Fijar límites
  • Expresar y recibir quejas
  • Reconocer errores y pedir perdón

Para el entrenamiento en una buena comunicación, es importante fomentar una comunicación asertiva, modificar el foco de lo negativo a lo positivo, identificar y cambiar determinadas creencias rígidas y realizar un planteamiento del problema de forma detallada para plantear soluciones.

Por todo ello, desde el Centro de Psicología Thamar contamos con profesionales especializados en Terapia sexual y de pareja, capaces de ofreceros todas las estrategias para desarrollar estas habilidades de comunicación.

Por Celia Montero

CONSULTA MADRID

CONSULTA DUBLÍN

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