Codependencia en adicciones

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Existen muchas definiciones para englobar el término de codependencia. En su inicio, codependencia se utilizó para dirigirse a personas cuyas vidas resultaron afectadas a causa de su relación con alguien químicamente dependiente. Se consideró que el codependiente había generado patrones de conducta como reacción al consumo de sustancias de la persona cercana y que, además, este le facilitaba al familiar continuar con la adicción.

Con el paso del tiempo se consideró que las vidas de los codependientes se volvían insostenibles a consecuencia de haber tenido una estrecha relación con una persona adicta.

Poco a poco, esta definición se fue ampliando e identificándose, este hecho, en personas, no solo familiares de adictos, sino también en familiares de personas con otras dependencias, con dependencias emocionales o incluso en familiares o cuidadores (sanitarios) de personas con enfermedades crónicas.

A pesar de la dificultad en su definición y todo lo que abarca este concepto, lo podríamos definir como aquel patrón que lleva al individuo a permitir que el comportamiento de otra persona le afecte y a obsesionarse por controlar dicho comportamiento. Es decir, la clave de la definición no está en la otra persona (la que consume), sino en el codependiente.

Se debe tener en cuenta el factor reacción, ya que el proceso de reacción es fundamental a la hora de identificarla y de gestionarla. La persona codependiente se caracteriza por reaccionar en exceso o demasiado poco. Reaccionan ante los problemas, adicciones o comportamientos de los demás, pero rara vez actúan.

Además, es progresivo. A medida que ciertos comportamientos o enfermedades de la persona cercana aumenta, las reacciones son cada vez más intensas. Y no solo se ve incrementada la preocupación, sino que las conductas codependientes su vuelven hábitos.

A lo largo de los años, estudiando y analizando el comportamiento de las personas con codependencia, se han identificado una serie de factores comunes entre ellos. Estos son:

  • Necesidad de cuidar de los demás: Se sienten responsables de los sentimientos, pensamientos y/o acciones de otras personas. Sienten ansiedad o culpa cuando los demás tienen problemas, se anticipan a las necesidades de los demás, se sienten más seguros cuando cuidan y se sienten molestos cuando su ayuda no resulta efectiva.
  • Baja autoestima: Suelen sentir que no son lo suficientemente buenos o culparse a sí mismos por todo lo que sucede. Presentan una gran falta de confianza.
  • Obsesión: Sienten una elevada ansiedad por los problemas de los demás, dificultades en el sueño derivados de esa preocupación, hipervigilancia hacia los demás y dedican toda su energía y tiempo a intentar solucionar los problemas de los otros.
  • Necesidad de control.
  • Negación: Tienden a ignorar sus problemas, se mantienen ocupados en otros aspectos para no hacerles frente y consideran, en la mayoría de los casos, que la situación “no es tan mala en realidad”.
  • Comunicación deficiente.
  • Escasos límites: Incrementan su tolerancia a las conductas de los demás poco a poco hasta que llegan a permitir aspectos con los que no se sienten cómodos.
  • Problemas sexuales: Pueden llegar a mantener relaciones sexuales, cuando no se sienten cómodos, por ese miedo al rechazo.

Asimismo, se han identificado cuatro tipos de codependientes:

  • El codependiente directo: Aquel que presenta comportamientos dirigidos a facilitar el consumo a la persona adicta (le ayuda a conseguir la sustancia, por ejemplo).
  • El codependiente indirecto: A pesar de que se muestre en contra del comportamiento de la persona que consume, le protege y evita que éste se haga responsable de lo que le sucede.
  • El codependiente tolerante: Pretende modificar el consumo de la persona adicta mediante el rol de sufridor. Recurre a aspectos emocionales para hacer sentir culpable a la otra persona.
  • El codependiente perseguidor: Mantiene un control permanente y excesivo sobre la persona consumidora.

A pesar de esta larga lista, esto no quiere decir que todo ello determine si estás sufriendo una codependencia, pueden estar influyendo más factores. En cualquier caso, estas características de las personas con codependencia hacen que se aíslen, se sientan aletargados o experimenten emociones desagradables (ira, rabia, tristeza…).

En el abordaje de la codependencia, tenemos que trabajar varios aspectos. Entre otros, el reconocimiento del problema, el fomento de la autoestima, la identificación y la regulación emocional, y potenciar habilidades sociales y asertividad. En el caso de que te veas identificado, la búsqueda de ayuda profesional puede ser de gran ayuda y una poderosa herramienta.

Por Celia Montero

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