
La comunicación, en general, es uno de los aspectos más importantes en las relaciones sociales, especialmente en las relaciones de pareja. Mediante la comunicación se establecen, de mutuo acuerdo, objetivos y expectativas encaminadas al bienestar de la pareja.
Una buena comunicación nos permitirá una expresión adecuada de las emociones y de nuestras necesidades. Sin embargo, una comunicación inadecuada, o la falta de ella, nos puede llevar a malentendidos, falta de compresión y de expresión emocional, así como, interpretaciones erróneas de las conductas de nuestra pareja. Estas limitaciones pueden interferir en el día a día, a la hora de compartir momentos agradables, así como aquellos más complicados de gestionar.
Como la mayoría de las habilidades, la comunicación es un aspecto que se puede desarrollar, poniendo en práctica los recursos necesarios para que sea efectiva.
Existe una gran variedad de conductas, tanto a nivel verbal como no verbal, que pueden utilizarse en cada situación. Por ello, se han determinado tres estilos de comunicación para poder agrupar todas ellas:
Una buena comunicación permite a la pareja disfrutar de los buenos momentos y hacer frente, de forma más apropiada, a los momentos complicados. Asimismo, una comunicación deficiente, resta el valor de la pareja, nos lleva a críticas, desprecios o desconsideraciones, impidiendo solucionar problemas en el resto de las áreas de la relación.
Cuando se dan problemas en la comunicación en la pareja, ésta se deteriora y suele ser un síntoma de problemas de pareja o, incluso la causa de éstos. Las escasas habilidades en éste área de la relación contribuye al desarrollo y mantenimiento del problema, por lo que su entrenamiento es indispensable para la prevención de problemas y para la mejora en la calidad de la relación de la pareja.
Algunos de las situaciones más frecuentes que nos podemos encontrar son:
Además, hay una serie de comportamientos que afectan negativamente a la comunicación, como son, entre otros:
Muchas parejas llegan a consulta indicando que necesitan comunicarse mejor, por lo que, en varias ocasiones, nuestra labor es hacerles entender que una buena comunicación no necesariamente implica acuerdo, sino que involucra aprender a hablar y escuchar de manera que nos lleve a un entendimiento mutuo. Por ello, debemos ver la comunicación como un proceso de beneficio mutuo más que como una lucha de poder.
Una serie de los aspectos más importantes que nos podemos encontrar que benefician una buena comunicación son:
Para el entrenamiento en una buena comunicación, es importante fomentar una comunicación asertiva, modificar el foco de lo negativo a lo positivo, identificar y cambiar determinadas creencias rígidas y realizar un planteamiento del problema de forma detallada para plantear soluciones.
Por todo ello, desde el Centro de Psicología Thamar contamos con profesionales especializados en Terapia sexual y de pareja, capaces de ofreceros todas las estrategias para desarrollar estas habilidades de comunicación.
Por Celia Montero
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