¿Cómo cuidar la salud emocional y mental, durante y después del embarazo?

Salud emocional y mental, durante y después del embarazo

Con este artículo tenemos como objetivo brindar algunas pautas que nos ayudarán a cuidar y potenciar la salud de las mujeres embarazadas o que han pasado por el parto recientemente.

Muchas mujeres sufren depresión post parto y, por miedo a ser juzgadas, prefieren callarse y esperar a que las emociones “pasen por si solas”. Alimentándose así de dudas y temores en cuanto a su maternidad.

 

La OMS nos dice que una de cada seis mujeres se ve afectada por la depresión post parto. Esta se caracteriza por sentimientos de agobio, llanto persistente sin razón aparente, falta de afecto o lazos con el bebé y dudas sobre el cuidado de sí misma y del recién nacido. (OMS 2016- 2017).

 

Durante el embarazo

La etapa de gestación es una experiencia llena de distintas emociones. La confirmación del embarazo, los distintos síntomas que experimenta cada mujer, la primera ecografía, los latidos del corazón escuchados por primera vez, las expectativas del embarazo, las dudas sobre el parto, la preparación del nido… un cumulo de experiencias y sensaciones.

Durante esta etapa puede experimentarse desde felicidad, entusiasmo e ilusión, hasta preocupación, incertidumbre y miedo. “¿Cómo será mi bebe? ¿Tendrá mis ojos? ¡Que no saque su nariz!  ¿Toxoplasmosis? ¿Ecografías, cuándo? ¿Saldrá todo bien en el parto? ¿Mi hijo nacerá sano? ¿Me va a doler? ¿Seré una buena madre? ¿Cesárea o parto natural? ¿Epidural?” …  Además de los grandes cambios físicos y hormonales que afectan el estado corporal, emocional y psicológico de las mujeres a mayor o menor intensidad.

Puede haber momentos puntuales o con mayor frecuencia en el tiempo, en el que algunas mujeres se sientan más deprimidas, cansadas y/o temerosas.

 

¿Cómo podemos ayudarlas?

  • Disminuir la ansiedad y potenciar la tranquilidad

En la actualidad utilizamos como herramienta informativa Internet, y si no sabemos qué páginas son fiables, podemos encontrarnos con información falsa o no proporcionada, que puede incrementar la ansiedad y el miedo.

Debemos motivar a las mujeres embarazadas a tener confianza en los profesionales que la atienden, transmitiendo a ellos todas sus dudas y preocupaciones y confiando en su palabra.

  • Buscar grupos de iguales

Existen infinidad de actividades para mujeres embarazadas: yoga, pilates, natación, preparación al parto, etc. (algunas de ellas gratuitas en los centros de salud). En estos grupos podrá compartir y conocer las experiencias de otras mujeres embarazadas y saber que muchas comparten sus miedos, sus dudas y también sus ilusiones. También podrá encontrar reconocimiento y comprensión de su vivencia.

  • Escúchala e intenta comprenderla

En ocasiones solo necesitan compartir con otros todos los cambios que ha sufrido su vida. No solo su cuerpo ha cambiado, si no sus hábitos alimentarios, de sueño, de higiene, las rutinas, hobbies, actividades sociales, etc.

Para otras mujeres puede ser más difícil asimilar la pérdida de ciertas costumbres y en ocasiones no tiene que ver con el deseo o las ganas de ser madre, es simplemente un proceso de adaptación. Podemos buscar otras alternativas que le hagan sentir mejor o simplemente escuchar.

  

Durante y después del parto

 La maternidad en nuestra sociedad se nos presenta como algo maravilloso y sin complicaciones, el llamado Mito de Gerber. Por ejemplo, la publicidad hace referencia a bebés sanos, rollizos, sonrientes…. Esta es una parte de la realidad, pero también los recién nacidos tienen gases, lloran y las madres en ocasiones no han aprendido a identificar las señales de los bebés, se sienten sobresaturadas o cansadas, llegando a desarrollar depresión post parto.

Esta, o bien no se percibe como un problema de salud tanto para la madre como para el bebé, o bien incluso el entorno no es capaz de detectar la presencia de esta condición.  (María Fe Rodríguez Muñoz. Infocop 22/03/2016).

 

 ¿Cómo podemos ayudarlas? 

  • Primer contacto padres- hijo/ madre-hijo. El parto

Durante el embarazo el bebé se ha mimetizado con el cuerpo de su madre, los latidos de su corazón y su calor. El parto puede ser una experiencia llena de ansiedad tanto para él como para la madre. En este momento es necesario acercarlo al mundo poco a poco, dejarle relajarse en los brazos de su madre y que sea ella quién le presente al mundo.

También hay que tener en cuenta el estado físico de la mujer, ya que su cuerpo acaba de realizar un acto increíble y estará cansada. Sea un parto natural o cesárea, necesita tiempo para estabilizarse, aterrizar y disfrutar de su bebé sin estrés añadido.

Podemos brindar un momento de encuentro, y permitir a los padres o a la madre que indiquen el momento más cómodo para las visitas en el hospital. 

  • Normalizar los cambios en la pareja

Un bebé genera cambios en los usos y costumbres. En ocasiones los padres dejan de lado sus necesidades individuales y se centran en los cuidados del bebé. Esto puede generar una sensación de desvinculación, dificultades en la comunicación, en las relaciones sexuales, en el tiempo de convivencia, en la toma de decisiones, etc.

Es importante transmitir tranquilidad en cuanto a estos cambios; muchas parejas pasan por ellos y cuando ambos aprenden a relacionarse con el bebé y asimilan su nueva rutina o rol, el agua vuelve a su cauce. 

  • Visitas llenas de apoyo

Los padres pueden estar desbordados, cansados y frustrados, atendiendo las necesidades del bebé y adaptando sus rutinas a las mismas.

Las visitas pueden significar un tiempo de descanso mental y físico, una distracción agradable. Sin embargo, es importante atender al tiempo que los visitamos. Si nos excedemos, podemos llegar a interrumpir los tiempos de descanso o labores en el hogar; a veces los padres utilizan los momentos de sueño de la o el recién nacido para descansar o hacer tareas que no pueden cuando está despiertos. También podemos ofrecernos a cuidar del bebé unos momentos para que ellos puedan comer algo o incluso ducharse.

  • Promover la salud psico-emocional y disminuir los prejuicios

Como hemos dicho antes, muchas mujeres pueden sentirse frustradas, deprimidas, desvinculadas, temerosas, etc. Por miedo a ser juzgadas no comunican su malestar, teniendo la esperanza que el tiempo normalice su estado de ánimo, lo cual puede potenciar y prolongarse en el tiempo.

Si observas esta situación, ofrece tu compañía y apoyo en la búsqueda de un profesional que pueda ayudarla. Normaliza su estado de ánimo evitando los prejuicios y potenciando la búsqueda de tratamiento.

2 comentarios en “¿Cómo cuidar la salud emocional y mental, durante y después del embarazo?

  1. Me ha gustado mucho el artículo. Ayuda a entender muchos sentimientos y momentos por los que se pasa y a desmitificar otros miedos.
    Gracias!

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